EL FENÓMENO OVNI
Por
el Dr Konká
En la mitad de siglo que nos toca vivir este
fenómeno se ha alzado cautivando nuestra imaginación. No estamos solos en el
universo y, además, somos visitados frecuentemente por nuestros vecinos siderales.
Sus propósitos nos son desconocidos y permanecen en la sombra, tan huidizos
como veloces. Se muestran en toda su magnificiencia a unos pocos privilegiados
escogidos aparentemente al azar, sin repetir espectador y de forma esporádica. )Porqué?...
Ya desde la antiguo el hombre ha meditado al respecto de la
posibilidad de vida en otros mundos. Tenemos claros ejemplos en Bruno, los
viajes del Barón de Munchausen, las obras de Flammarion, etc. Pero es después
de la segunda guerra mundial cuando el fenómeno OVNI (o la psicosis colectiva
como algunos dicen) se nos presenta tal y como lo conocemos (platillos
volantes, abducciones, etc). Nos podemos preguntar cómo empezó, como se
originaron los términos ahora tan conocidos, etc. Para ello hemos de
remontarnos al periódo comprendido entre 1945 y 1954 pero más concretamente
entre 1947 y 1952. En dicho periódo, aunque se vieron ovnis en todo el mundo,
sin duda el país en que se produjeron mayor número de observaciones fue Estados
Unidos. Quizás debido a que la aviación americana emprendió una verdadera Acaza
de platillos@.
Los
Foo-fighters de la segunda guerra mundial:
Para empezar hemos de remontarnos a los AFoo-fighters@.
Durante la segunda guerra mundial, tanto los pilotos aliados como los de Eje,
observaron unos extraños fenómenos luminosos que describieron como Abolas
de fuego@ y que al parecer se dedicaban a perseguir y acompañar a los aviones.
Estas misteriosas Abolas de fuego@ no rebasaban nunca los
cincuenta cm de diámetro y parecían ser de naturaleza inmaterial. Se mostraban
animadas de movimientos hasta cierto punto inteligentes ya que perseguían a los
aviones, los esquivaban, descendían en picado, etc. De forma que, al principio,
los aviadores de las potencias beligerantes creyeron que se trataba de un arma
secreta del enemigo. Fue debido a esta creencia que la prensa norteamericana no
se ocupó de los Foo-fighters hasta el 1 de enero de 1945. En la prensa
británica, sometida a la rígida censura militar, no aparecieron noticias hasta
finales de aquel mismo año.
Cuando los aliados ocuparon los laboratorios nazis de Peenemünde y
otros, no encontraron planos ni diseños en sus archivos que pudieran referirse
a nada de esa naturaleza. Lo que si encontraron fue la evidencia de que los
pilotos germanos también vieron a los Foo-fighters, a los que tomaron por armas
secretas aliadas.
El
caso de la isla de Maury: El 21 de Junio de 1947, a
las dos de la tarde, una patrulla de guardias costeros de los Estados Unidos al
mando de Harold Dahl, realizaba un servicio de vigilancia junto a Puget Sound,
en Washington. La lancha penetró en una ría frente a la cual se encontraba una
isla muy poco poblada: la isla de Maury. En la embarcación se hallaban Dahl, un
hijo suyo de 15 años con su perro y dos guardias costeros. Al acercarse a la
isla, Dahl vió seis máquinas de enormes dimensiones,de forma parecida a un
buñuelo, en el aire a unos 600 m sobre sus cabezas. Estaban sacando fotografías
de los extraños artefactos cuando uno de ellos empezó a caer y golpeó a otro.
Se oyó un golpe sordo y empezaron a caer infinidad de trozos de un metal
ligerísimo de color blanco. Después cayeron trozos de metal oscuro que parecía
fundido ya que al caer al agua se elevaban nubes de vapor.
Los ocupantes de la lancha intentaron refugiarse pero el hijo de Dahl
resultó herido y el perro muerto. Cuando cesó la lluvia de metal, vieron a los
objetos alejarse silenciosamente rumbo al mar. Recogieron algunos trozos de
metal y regresaron.
Las fotografías estaban cubiertas de manchas blancas (como las que se
producen por radiación). Los trozos de metal se perdieron en un accidente aéreo
que sufrieron los oficiales que lo trasladaban a la base militar de Hamilton
para su estudio. El caso fue silenciado.
Kenneth
Arnold y los Aplatillos volantes@: El martes, 24 de junio de 1947, a las dos de
la tarde, Kenneth Arnold, un hombre de negocios de Bolse (Idaho), volaba en su
avioneta particular de Chehalis a Yakima, en el Esatdo de Washinton. Cuando se
hallaba a una altura de 2800 m, vio una sucesión de destellos hacia el norte
del Monte Rainier. Mirando con atención a su izquierda observó una hilera de
nueve objetos brillantes y de apariencia metálica que evolucionaban a la altura
de los picos cubiertos de nieve. Tenían forma discoidal y parecían estar unidos
entre ellos por un vinculo invisible ya que cada dos o tres segundos ocilaban
ligeramente y cambiaban de rumbo de manera simultánea.
Cuando Arnold declaró lo que había visto, describió las extrañas
máquinas como dos platos unidos por su parte cóncava, o como Aplatillos
volantes@, y así quedaron bautizados.
El
accidente del capitán Thomas A. Mantell: A
primeras horas de la tarde del 7 de enero de 1948, centenares de personas
vieron un enorme objeto redondo y resplandeciente sobre Madisonville, en
Kentucky. A las 13.30, la policía dio la alerta a Fort Knox, donde están las
reservas de oro de los Estados Unidos en enormes cámaras acorazadas
subterráneas, porque parecía que el objeto se dirigía hacia allí.
A las 13.45, el objeto hizo su aparición sobre la base aérea de Godman
(cerca de Fort Knox). Mientras se cernía sobre el campo de aviación cambiando
alternativamente de blanco a rojo y viceversa, el coronel Hix, comandante de la
base, ordenó por radio a tres cazas F-51, que entonces pasaban por encima de
Fort Knox, que estableciesen contacto con el objeto.
La escuadrilla se hallaba bajo el mando del capitán Thomas A. Mantell,
as de la aviación americana, con una brillante hoja de servicios en le última
guerra mundial. A las 14.45, Mantell llamó a la torre de control del aeródromo:
Ahe visto el objeto. Lo
tengo sobre mi cabeza. Trataré de aproximarme a él para verlo bién ... Ahora lo
tengo enfrente. Parece metálico ... es de un tamaño tremendo ... Ahora se eleva
y va tan rápido como yo. Voy a subir hasta 6000 m. Si no puedo alcanzarlo
abandonaré la persecución...@
Los otros dos pilotos comunicaron que el objeto aún seguía subiendo
por encima de los 6000 m. Ninguno de los pilotos llevaba mascarilla de oxógeno
para poder ascender más. Pero Mantell siguió ascendiendo. Debía hallarse a
mucho más de esa altura cuando cesó de emitir mensajes. Ante el extraño
silencio la torre llamó a Mantell pero éste no respondió. Poco tiempo después,
aquel mismo día, el cadaver de Mantell apareció cerca de los restos de su avión
siniestrado a unos 145 Km del campo de aviación.
Este caso produjo una gran commoción ya que, dadas sus espectaculares
circunstancias y la veteranía del capitán Mantell, no cabían las explicaciones
habituales de alucinación o psicosis colectiva. Es uno de los orígenes del
hermetismo de las fuerzas aéreas y del interés mundial en el fenómeno.
Objeto
en forma de cigarro: El 24 de Julio de 1948,
los pilotos de un DC-3 de las AEastern Air Lines@, Clarence B., Chiles y
John B. Whitted, vieron, a las 3.55 h de la madrugada, un aparato muy brillante
en forma de cigarro que se dirigía hacia su avión a gran velocidad. El DC-3
sobrevolaba en ese momento Montgomery. Una hora antes había sido visto un enorme
objeto en forma de obús desde el aeródromo militar de Robbins Base, en Marcon
(Georgia).
Los dos pilotos y un pasajero fueron largamente interrogados por los
técnicos del proyecto Sign.
Luces
espectrales: En la noche del 11 de octubre de 1948, a las
21 horas, el teniente George Gorman se disponía a tomar tierra en el aeropuerto
de Fargo. La torre le había dado permiso para aterrizar, pero advirtió lo que
parecía ser una luz de cola de otro avión a unos 1000 m de distancia. Preguntó
a la torre de control y le dijeron que el único aparato que se encontraba en el
campo, además del suyo, era un Piper Club. El teniente distinguía perfectamente
a esta avioneta en un nivel inferior al suyo. No era lo que había visto así que
se acercó a la luz. Tenía unos 20 cm de diámetro, era muy blanca, completamente
redonda con una especie de difuminado en su periferia. El teniente persiguió a
la luz que le esquivó repetidas veces hasta que se dirigió hacia el
Nor-noroeste y desapareció. La explicación oficial fue que se trataba de un
globo sonda iluminado.
Más
luces inmateriales: También en 1948 fueron
vistas en el Oeste americano unas misteriosas Abolas de fuego verde@.
Parecían bolas incasdescentes de una luminosidad verde cegadora, con una corta
cola, a veces anaranjada. Atravesaban el cielo a la velocidad de un meteoro y
desaparecían espontáneamente, a veces desintegrándose en un espectacular
estallido.
Indianápolis: En el mes de Julio de 1952, un sábado por la noche, los sorprendidos
paseantes vueron una enorme máquina ovalada que pasaba sobre sus cabezas a gran
velocidad despidiendo llamaradas. Miles de personas fueron testigos del
extraordinario suceso. Aparte de los habitantes de la ciudad, varios pilotos en
vuelo vieron el aparato cuando éste se acercaba a la ciudad. Este caso es
importante por la cantidad de testigos que lo presenciaron. El director del
proyecto ABlue Book@, el capitán Edward J. Ruppelt, se vió obligado ha hacer una rueda de
prensa en la que declaró no poder afirmar la naturaleza del fenómeno.
Bolas
de fuego: Se caracterizan por su aspecto inmaterial y
la brillante luz que despiden. Normalmente no son de gran tamaño y tienen una
gran capacidad de maniobra y suelen desaparecer a una velocidad vertiginosa.
Platillo
volantes: Es la que se ha hecho más popular. Fueron
extraños objetos en forma elipsoide vistos de perfil y circulares vistos de
frente, los que describió Keneth Arnold. Por las descripciones de los testigos,
dichos objetos pueden permanecer inmóviles y, de repente, desplazarse a gran
velocidad. Normalmente no emiten ningún tipo de sonido aunque algunas veces se
oye un suave zumbido. Tienen un diámetro de unos doce a catorze metros y pueden
hacer virajes en ángulos muy cerrados. Pueden moverse en todas direcciones y se
les ha visto desplazarse en zig zag, elevarse verticalmente en forma espiral y
en línea recta. Algunos de ellos parece que se posan en el suelo donde dejan
unas extrañas marcas. Algunas veces el suelo está chamuscado, otras simplemente
removido. Tienen un color entre rojo y anaranjado brillante.
Media
esfera o plato invertido: Tienen unas
características de vuelo similares a los anteriores aunque son un poco más pequeños (unos cinco metros de diámetro). Tienen
una torreta central que sobresale de la plataforma circular y cuando aterrizan
no suelen dejar huellas de patas sino que se mantienen a una cierta altura
quemando el suelo por el efecto de una alta temperatura.
Artefactos
en forma de cigarro: Estos aparatos son mucho
mayores que los anteriores. Se lkes ve raramente y al parecer se trata de naves
portaplatillos. Tienen la forma de un cilindro alargado y se desplazan
normalmente en forma horizontal aunque también han sido vistos en posición
vertical.
Aparatos
en forma de delta: Estos se han visto con
menos frecuencia que los anteriores. Tienen la forma de un triángulo con los
lados convexos y en su centro parece haber un círculo que algunos describen
como un círculo iluminado, otras como un agujero y otras en forma de cúpula.
Son de gran tamaño y algunos la clasifican como otra portadora de platillos
volantes.
Escuadrillas
de ovnis: Aparte de los casos en que se han visto
objetos no identificados en forma aislada, han podido observarse también lo que
se podría denominar como Aescuadrillas@ de dichos objetos. En
estos casos suelen ir en formación realizando raras evoluciones por el cielo.
Proyecto Sign,
Grudge y Blue Book
El 24 de junio de 1947, cuando estaba en vuelo de Chehalis a Yakima,
el aviador civil norteamericano, Kenneth Arnold, acuñó el desdichado nombre de Aplatillos
volantes@ al observar una hilera de nueve discos brillantes que volaban rozando
las cumbres nevadas del Monte Rainier. Este término ha contribuido mucho al
descrédito del tema que desde el primer momento hubiera merecido mayor atención
por parte de la Ciencia.
Cuando describió su observación a los periodistas, que ya lo
aguardaban en el aeródromo de Yakima, dijo que Alos nueve discos se
deslizaban todos al mismo tiempo, como platos arrojados con fuerza sobre la
superficie de un estanque...@.
Pero la observación de arnold no fue la única de aquel agitado verano de 1947.
En realidad se han llegado a recopilar hasta más de 800 casos para el mes de
julio. Quizá los científicos se hubieran interesado más en el caso si el
término no fuera tan populachero y exprimido por la prensa sensacionalista.
Pero hubo quien sí se tomó en serio el fenómeno. A finales de aquel
mismo año, el 30 de diciembre, el Secretario de Defensa de los Estados Unidos,
James Forrestal (el mismo que más tarde habría de defenestrarse trágicamente),
firmó la orden instituyendo una Comisión de Encuesta para estudiar los UFO
(Unidentified Flying Object), denominación con la que la aviación militar de
los Estados Unidos, USAF, se refería al fenómeno. Esta comisión recibió el
nombre en clave de Proyecto Sign (señal) y estableció su centro en la base aéra
de Wright Paterson en Dayton (Ohio).
La AComisión Platillo@ ha sufrido diversos cambios en su agitada
existencia. Así, tras una efímera existencia, el Proyecto Sign fue reemplazado
por el Proyecto Grudge (agravio) y posteriormente este lo fue por el Proyecto
Blue Book (libro azul).