AURYN

CLUB DE ROL

Las aventuras de Legolas, el elfo

por  Jordi Cabau

HA SIDO UN SUEÑO SIN HABER DORMIDO Capítulo 61

 

"PARQUE JURÁSICO" 10 Parte

o El Trío de la Bencina

 

    Bueno )donde estaba? (ah, sí!... lo de salvar el mundo. Bueno. Guardo un recuerdo muy vago de los términos de la misión que nos encargó aquel tipo, por lo que iré directamente al grano: al parecer teníamos que explorar un grupo de cavernas que se hallaban a dos días de marcha de la ciudad de Trid. Las cavernas estaban situadas en una colina, al pie de la cual había una aldea de pagesots (1). El camino que llevaba a la aldea atravesaba un espeso Bosque.

    Antes de proseguir debo aclarar un punto: en este mundo que me ha tocado vivir hay bosques y Bosques. Los primeros no suelen causar problemas a los aventureros. De hecho, una vez atravesado un bosque, apenas podrías describir a alguien que te preguntara sobre el mismo el aspecto que tenía o la fauna y la flora que en él había. He atravesado muchos bosques a lo largo de mi vida y puedo decir que todos tienen un denominador común: tardas más tiempo en plantearte cómo cruzarlos que en hacerlo.

    Pero los Bosques... mal asunto. Un Bosque suele tener personalidad propia: tiene un nombre, un carácter y, a menudo, muy mala leche. Entrar con una afilada hacha de leñador en un Bosque es como reírse del ridículo nombre de un bárbaro lo bastante cerca de él como para que te pueda oír: una acción que suele acarrear resultados funestos para el que la lleva a cabo. La fauna de un Bosque suele ser casi tan peligrosa como su flora (2) y cruzarlo suele dejar una huella indeleble en la mente (3) del aventurero. Como dijo un elfo (4): (Tá chungo el Bosque!. Dicho esto continúo con mi relato.

    Empezamos a hacer los preparativos para la misión, gracias a un adelanto dado por el  Misterioso Encapuchado Encargador de Salvar el Mundo (5) compramos caballos, comida, equipo diverso... y una cuantiosa multa (con la que liberar a Tritón de los calabozos de la guardia de Trid). Mientras estábamos en ello se unió al trío un enano que aceptó compartir a partes iguales riesgo y beneficios, por lo que nos convertimos en un cuarteto... que volvió a ser un trío cuando mi élfica hermana decidió que tenía ya bastante de aventuras y decidió volver a casa (6). No recuerdo el nombre de aquél enano por lo que, a partir de ahora, le llamaremos por ejemplo, (mmmmmh! (ya está! (Alex!.

    Una vez bien pertrechados partimos bien temprano a la mañana siguiente en dirección a la aldea. El primer día transcurrió rápidamente sin novedad, el camino a la aldea era ancho y bien cuidado y nuestros caballos recién comprados no nos dieron ningún problema. Mi cabalgadura, un caballo de guerra llamado Medianoche demostró, a la luz de futuros acontecimientos, ser un magnífico animal.

    Esa noche acampamos en el lindero del Bosque que debíamos atravesar al día siguiente. Mientras cenábamos al lado de la hoguera recuerdo que el enano comentó ")no os extraña que, siendo el camino tan ancho y bien cuidado, no nos hayamos cruzado todavía con nadie?". Sus palabras quedaron sin respuesta en el aire (7).

    A la mañana siguiente entramos en el Bosque. Al mediodía alcanzamos el centro del mismo sin que nada hubiese ocurrido (y sin que, hasta el momento, nos hubiésemos cruzado con algún viajero). Poco después de la comida del mediodía tropezamos con el primer (y por suerte, único) incidente que, como yo temía, hacía que aquella floresta fuese un Bosque y no un bosque:

    En un lugar donde el camino era cruzado por un vado de poca profundidad nos salió al paso mi primer

 

gigante de las colinas

 

 

    saliendo de improviso de detrás de un árbol (8) y enarbolando un enorme garrote del que salía un oxidado pincho.

    Rápidamente pasó por mi cerebro la idea de espolear a mi caballo e intentar rodear al terrible monstruo. Una rápida ojeada a mis compañeros me indicó que el enano había pensado lo mismo... pero justo cuando me disponía a hacerlo e iba a gritar a Tritón (el guerrero que completaba nuestro trío) que nos imitara éste se bajó pausadamente del caballo y, haciendo con la mano un gesto de saludo hacia el horrible monstruo, pronunció las que, pensé en aquel momento, serían sus últimas palabras: "Buenos días )sería Vd. tan amable de decirnos si vamos bien para la Aldea?".

    Miré a Tritón, Alex miró a Tritón y nuestros caballos miraron a Tritón. El gigante (9) se rascó dubitativamente la cabeza, miró el garrote (10) y dijo con voz insegura: "... estoo... si siguen el camino a la misma velocidad que van ahora llegarán poco antes de la puesta de sol". "Gracias, buen hombre" respondió Tritón, que se subió al caballo y nos dijo "(Venga! )A que esperáis?" mientras se alejaba por el camino.

    Alex y yo pasamos lentamente al lado del gigante, el cual nos murmuró un "...nnosdías..." que respondimos con un distraído gesto de la mano mientras seguíamos camino adelante.

    Cuando alcanzamos a Tritón se desarrolló la siguiente conversación:

- Menuda sangre fría la tuya tío -dijo Alex.

- Sangre fría )porqué? -respondió Tritón.

- Por la notable forma como confundiste a ese monstruo -dije yo.

- )Qué monstruo? -dijo el guerrero.

- El Gigante de las Colinas -aclaró el enano.

- ((()))ERA UN MONSTRUO???!!!.

- Si. No pensarás que sólo era un tipo alto -. Dije -)verdad?.

- )Verdad?- dijo Alex.

- )......?- pareció que expresaban las caras de nuestros caballos.

 

    Todos a una nos giramos y miramos hacia atrás: 200 kg. de gigántico furor venían corriendo hacia nosotros con la inevitabilidad de una avalancha. Impelidos por nuestros nobles ideales aventureros decidimos como un solo heenoalnmofbore (11) enfrentarnos al gigante, por lo que nos dirigimos hacia un lugar donde la morfología del terreno facilitara nuestro enfrentamiento con la criatura.

    Para ello huimos a toda velocidad fuimos hacia la aldea. Todavía faltaban unas cuantas horas para que se pusiera el sol cuando alcanzamos el exterior de la misma.

 

- )Creéis que nos seguirá hasta aquí? -. dijo Alex.

- No lo creo. La última vez que miré hacia atrás estaba apoyado en un árbol MUY grande recuperando el aliento-. dije mientras alzaba mi puño amenazadoramente hacia una nube en forma de rostro que cruzaba en aquel momento el límpido cielo azul.

- Tranquilos -dijo Tritón. -Ya hemos llegado a la aldea. Nada malo puede sucedernos ahora.

- (CÁLLATE! -gritamos Alex y yo como un solo eenlafnoo (12).

    Mientras nuestros caballos recuperaban el aliento tras la fatigosa carrera aprovechamos para observar la aldea desde donde estábamos.

- )Os habéis fijado que no sale humo de ninguna de las chimeneas? -. dijo Alex.

- ...tampoco hay nadie a la vista, ni arando los campos... - añadió Tritón.

- ...sería conveniente que uno de nosotros se adelantara a echar un vistazo -comenté.

- (Buena idea! -dijeron al unísono Tritón y Alex mientras me miraban fijamente.

- Mierda -dije yo.

 

 

 

(1) Pagesot (Plural: Pagesots): Palabra élfica intraducible al castellano. Combina conceptos de tranquilidad, seguridad, cultivo de nabos y roña en las uñas.

 

(2) Y la mayoría de las veces mucho menos inteligente, aunque igual de voraz.

 

(3) ...y a veces en el cuerpo...

 

(4) Llamado Tachungo el Guerrero de la Espesura. Lo último que se supo de él es que se dirigía a Trid para asistir a la celebración de los Tres Días de Sindash. "(Seguro que me divierto!", dijo.

 

(5) Variante Gordo Mercader.

 

(6) "Allí al menos saben como divertirse" dijo al marchar.

 

(7) ...si exceptuamos una nube que cruzó el cielo por encima de nuestro campamento, y que la luz de la luna iluminó como si de una enorme cara con una expresión de fingida inocencia se tratase.

 

(8) Teniendo en cuenta que la altura media de un Gigante de las Colinas adulto suele ser de 3'5 m. (ancho de hombros aparte) seguramente algún lector se sorprenderá de cómo no nos dimos cuenta de que el gigante estaba oculto detrás de aquel árbol. No problemo: nuestro Destino Marcado quiso que aquel árbol fuese MUY grande, de hecho, toda aquella zona del bosque estaba infestada de árboles MUY grandes.

 

(9) ...miró a Tritón...

 

(10) ...miró a Tritón...

 

(11) Combinación de las palabras hombre, elfo y enano.

 

(12) Combinación de las palabras elfo y enano.