CLUB
DE ROL
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Las
aventuras de Legolas, el elfo
por
Jordi Cabau
HA SIDO UN SUEÑO SIN HABER DORMIDO Capítulo 91
No me mate Señor Gárgola 10 Parte
El viaje de Trid a Astra no
representaba demasiados problemas. El camino era ancho y muy concurrido por
viajeros a pie, a caballo o con carretas. A intervalos regulares había posadas
y ventas donde descansar, proveerse de alimentos o conseguir caballos de refresco.
Alex (1) y yo nos habríamos tomado un
descanso en alguna de las posadas del camino, de no haber sido porque empezaban
a manifestarse en mi persona los primeros síntomas de la enfermedad de la
licantropía (2), contraída en mi última aventura (3). Mi esperanza era ir a
Astra y confiar en la buena voluntad de sus sacerdotisas (4) para que me
curasen de tan terrible enfermedad, ya que ni Alex ni yo teníamos un Dhûro (5).
Antes de proseguir mi relato, y para
aquellos que no lo sepan, comentaré que Astra es uno de los lugares más
curiosos de las Darlans (6). He aquí lo que comentaba Drakyr Zeñáby (7) de
dicho país: "Astra, donde las mujeres son fuertes y corpulentas y los
hombres débiles, siendo las mujeres las que realizan la guerra y gobiernan el
reino, mientras los hombres se consideran a sí mismos seres inferiores, sólo
aptos para el trabajo y la sumisión (Atracción Básica, Vol. XXXII, Pág. 546)."
Una vez más el Destino Marcado que
regía aquella parte de mi vida vino en mi auxilio cuando nos encontrábamos
haciendo un alto en la aldea de pescadores de Blacka, situada junto al mar en
la frontera de los reinos de Holgart y Astra: al parecer las Vírgenes Mirnales
(8), que tenían un templo en las afueras de la aldea, necesitaban la
colaboración de un grupo de Aventureros para llevar a cabo una sencilla misión
de escolta.
Total )que podía perder? Acudí al templo y me entrevisté personalmente con la
Madre Superiora, la cual me encargó reunir un grupo de cuatro o cinco
aventureros con el fin de llevar a cabo la misión. Como pago a mis servicios
como mediador sustituiría el dinero por el conjuro necesario para curar mi
enfermedad mientras que, el resto del grupo, cobraría 500 monedas de oro por la
misión; todas las recompensas se recibirían una vez completada ésta.
Las condiciones eran razonables, por
lo que volví a la aldea y me puse a patearme todo el Kluv (9), hablando con
todos aquellos Sozyos (10) dispuestos a ayudarme en la misión. Poco después,
había reunido un grupo formado por Alex, un clérigo de nombre Xavi S. (11), un
guerrero de nombre Edu D. y un ladrón de nombre Edu M. (no, estos dos últimos
no eran parientes). Volví con mis nuevos compañeros a entrevistarme con la
Madre Superiora la cual aceptó el grupo sin reservas, informándonos de las
características de nuestra misión:
"Escoltaréis a Miriam, una de mis
chicas, hasta un templete que hay en una isla cercana, donde tiene que realizar
unos rezos. Fax, un viejo pescador de la aldea, os llevará en su barca hasta la
isla. Ésta se halla a unas siete horas de viaje de la costa. Eso es todo. Buen
viaje".
Al poco llegó Miriam: una muchachita
preciosa y algo triste que no decía ni palabra. Durante el trayecto hasta la
aldea algunos de mis compañeros intentaron hacerla hablar sin resultados (12).
Una vez embarcados en el bote de Fax los intentos de entablar conversación
disminuyeron (13) hasta que pusimos pie en la isla: un islote rocoso y sin una
brizna de hierba. Allí no soplaba el viento, tampoco habían pájaros y los
escasos árboles crecían retorcidos y malsanos, pareciendo casi muertos.
Xavi S. y yo nos miramos en silencio:
nuestro Destino Marcado nos había informado de que "una presencia maligna
e indefinida que parecía flotar sobre la isla nos observaba". A todo esto
Miriam, con la cabeza baja, nos guió por un estrecho sendero hasta el templete
que coronaba la isla, quedándose el viejo Fax en el bote.
El edificio, de forma aproximadamente
rectangular, era bastante viejo y la única entrada consistía en una pesada y
maciza puerta de bronce con un bajorrelieve representando a la diosa Mirna
(14). Miriam besó los labios de la diosa representada en la puerta y ésta se
abrió, entrando la joven seguida de nuestro grupo. No habíamos tomado la
precaución de encender antorchas por lo que transcurrieron algunos instantes
hasta que contamos con la suficiente iluminación como para hacernos una idea
del lugar donde nos encontrábamos. Éste era una sala extrañamente oscura, de
una oscuridad que ni siquiera las antorchas podían atravesar con facilidad,
distinguiéndose al fondo, tras un altar, una estatua cuyas formas no podíamos
ver bien con aquella luz.
La puerta de bronce se cerró
lentamente sin que nadie la tocara mientras Miriam avanzaba hasta situarse tras
el altar: la joven se volvió hacia nosotros y gritó algo así como "(Ahora moriréis todos!" mientras alzaba
las manos para preparar un hechizo...(15)
Continuará...
(1) El enano que me acompañaba desde mi última
aventura.
(2) La primera señal fue una gran afición por los
bocadillos de jamón Hyvéryko.
(3) Para aquellos que no lo sepan, la enfermedad de
la licantropía es mortal para los no humanos y su período de incubación es de 2
a 24 días.
(4) Allí no me conocía nadie.
(5) Dhûro: palabra de origen hobbit. Su significado
sería aproximadamente "gran cantidad de dinero necesaria para llevar a
cabo un proyecto, tarea, pago de un objeto, servicio o merienda".
(6) Realmente tiene que ser un lugar extraordinario
para que, en un mundo donde coexisten lagartijas gigantes que escupen fuego por
la boca y estatuas de cristal parlantes, sea considerado por los lugareños como
"curioso".
(7) Conocido viajero y cronista de las Darlans.
(8) Según palabras de Drakyr Zeñáby las Vírgenes
Mirnales son "Una congregación de mujeres que han ofrecido voto de
castidad a Mirna (diosa de la castidad) y que viven en conventos apartados de
sus ciudades de origen. Así podemos encontrarlos, entre otros, en una isla en
un río al oeste de Holgart, en un acantilado que da al mar al este de Astra y
en otro a las afueras de Trid. Son muy bellas, condición indispensable para su
ingreso, y si rompen su voto de castidad voluntariamente serán expulsadas de la
congregación y si son violadas preferirán la muerte a abandonar la
congregación. Nadie sabe exactamente a que se dedican, aunque se rumorea que no
son tan legales como aparentan...(Instinto Indecente, Vol. XIV, Pág. 245)".
(9) Kluv: palabra de origen orco adoptada por la
mayoría de aventureros. Originalmente su significado era "lugar
subterráneo, poco ventilado, donde apenas llega la luz del sol, sucio, húmedo,
destartalado y apestoso". En la
jerga de los aventureros conserva ese significado, unido al de "lugar
donde se reúnen cada siete días los Sozyos".
(N. del T.) Tal vez aquí el autor utiliza la palabra
como sinónimo de taberna.
(10) Sozyo, pl. Sozyos: palabra de claro origen
kobold, literalmente "individuo que no paga el mes".
(N. del T.) Desconozco porque el autor ha colocado
aquí esta palabra, aunque podría aplicarse a aquellos aventureros que no pagan
sus consumiciones en las tabernas. Tal vez el significado real de la frase
"me puse a patearme todo el Kluv, hablando con todos aquellos Sozyos"
sea "visité todas las tabernas y hablé con todos aquellos
aventureros"
(11) Un tipo bastante gracioso: todavía me acuerdo
que, nada más ver que yo era un elfo, me dijo "(Hey amigo! )Que te pasa en las
orejas? (Ja, ja,
ja!"...lástima del final que tuvo (ver Memorias de Legolas el Elfo:
"Grupo Salvaje").
(12) Aplíquese la versión light de la
expresión.
(13) Principalmente porque casi todo el mundo estaba
inclinado sobre la borda aligerando el contenido de su estómago para alegría de
los peces. Evidentemente salvo Fax y Miriam.
(14) Esto lo sé porque Miriam, en un ataque de
locuacidad y verborrea, contestase "Es Mirna, mi diosa" al guerrero,
después de que éste se preguntase en voz alta ")Quién es la tía esa?".
(15) ...y nosotros reaccionábamos como un avezado
grupo de aventureros: ")Qué ha dicho?, (Hostia!, )Cómo?, (Hey!, (Mierda!".