CLUB
DE ROL
![]()
Las
aventuras de Legolas, el elfo
por
Jordi Cabau
HA SIDO UN SUEÑO SIN HABER DORMIDO Capítulo 121
Grupo Salvaje 10 Parte
Era primavera y las flores cubrían la
campiña al norte de Holgart La Grande. Tras mi última aventura en la isla de
Kolibán había recorrido un largo camino. Del grupo que estuvimos en la isla
sólo restábamos juntos el clérigo (1) y yo. El guerrero, el ladrón y el enano
(2) habían ido abandonando el grupo a lo largo del camino y ahora sólo
quedábamos nosotros dos.
Habíamos pasado por Astra y Holgart y,
actualmente, cabalgábamos hacia el norte desde ésta última camino de Dafar. Del
norte llegaban rumores de guerra, ya que las hordas de goblins y orcos bajaban
como cada primavera desde los Montes de la Tiniebla, para asolar y saquear las
fértiles llanuras de Taor y Rabost.
Un nuevo Destino Marcaba aquella etapa
de nuestra vida y, como acostumbra a suceder en estos casos, nuevos compañeros
de viaje y aventuras se hallaban con nosotros. El camino de Holgart a Dafar es
duro, y siempre es bueno hacerlo en compañía.
Nuestros nuevos camaradas eran un
clérigo, de nombre Shalt Ymbanqui (3); dos elfos, de nombre Adolfo y
Nomeakuerdo (4); y un enano, de nombre Odreukaemon (4). No éramos un mal grupo,
aunque debería haber imaginado al principio el triste fin que esperaba a la
mayoría de nosotros. Digo esto por lo que sucedió al poco de conocernos,
mientras nos acercábamos a una aldea situada al pie de las Montañas Serradas.
Adolfo fue el primero en romper el silencio en el cual cabalgábamos
- )Sabéis porqué un enano tienen el cerebro del tamaño de una nuez?
-dijo.
- No -contestó Nomeakuerdo, el elfo.
- No -contesté yo.
- No -contestó Xavi S.
- No -contestó Shalt Ymbanqui.
- ...GRÑBLF -contestó
Odreukaemon, el enano.
- (Porque lo tiene inflamado! (JA! (JA! (JA! -rió Adolfo.
- (JA! (JA! (JA! -rió Nomeakuerdo.
- (JA! (JA! (JA! -reí yo.
- (Je! (Je! (Je! -rió en voz baja Xavi S.
- (Je! (Je! (Je! -rió en voz baja Shalt Ymbanqui.
- ...GRÑBLF -contestó
Odreukaemon, el enano.
- Yo me sé otro -dije- Un elfo entra
en una taberna y ve a once enanos sentados en una mesa a la izquierda y a otros
once enanos sentados en una mesa a la derecha )a qué no sabéis qué le dice el elfo al posadero?
- No -contestó Nomeakuerdo.
- No -contestó Adolfo.
- No -contestó Xavi S.
- No -contestó Shalt Ymbanqui.
- ...GRÑBLF -contestó Odreukaemon, el
enano.
- Le dice )quién ha desmontado el fûtvölín (5)? (JA! (JA! (JA! -reí yo.
- (JA! (JA! (JA! -rió Nomeakuerdo.
- (JA! (JA! (JA! -rió Adolfo.
- (Je! (Je! (Je! -rió en voz baja Xavi S.
- (Je! (Je! (Je! -rió en voz baja Shalt Ymbanqui.
- ...GRÑBLF -contestó
Odreukaemon, el enano.
- (Esperad! (Esperad! A ver... (ah! (sí! -dijo Nomeakuerdo- )A que no
sabéis porqué los enanos plantan cebollas en medio de los caminos de su país?
- No -contesté yo.
- No -contestó Adolfo.
- Oye, parad que el enano se está
k-breando -dijo Shalt Ymbanqui.
- (Calla! (Que éste no me lo sé!
-le cortó Xavi S.
- ...GRÑBLF -contestó
Odreukaemon, el enano.
- (Porque son buenas para la circulación! (JA! (JA! (JA! -rió Nomeakuerdo.
- (JA! (JA! (JA! -reí yo.
- (JA! (JA! (JA! -rió Adolfo.
- La que
se va a armar -murmuró Shalt Ymbanqui.
- (Je! (Je! (Je! -rió Xavi S.
- ...GRÑBLF -contestó
Odreukaemon, el enano.
El cual, bajando lentamente de su
pony, cogió lentamente una pella de barro de un charco cercano y la lanzó a
Nomeakuerdo... con tan mala puntería que ésta impactó en las botas de Adolfo.
Éste, ni corto ni perezoso, se bajó lentamente de su caballo y empezó a
limpiarse lentamente sus botas... en la barba de Odreukaemon. Odreukaemon
lentamente desenvainó su hacha de guerra y, con un rápido golpe, le cortó una
pierna a Adolfo. Rápidamente llevamos a Adolfo a la aldea donde, con un golpe
de suerte, encontramos a un poderoso clérigo que se hospedaba en la posada (y
que ya se marchaba) que se la curó mágicamente sin que el episodio anterior
tuviese consecuencias graves.
Una vez que se habían calmado los
ánimos pudimos echar un vistazo tranquilamente a la aldea de Holmir, pues ese era
su nombre. (Estábamos de suerte! Al
parecer habíamos llegado en plena época de fiestas. Encontramos sitio en la
Posada del Jabalí Feliz (6) y, entablando conversación con el posadero, nos
contó el porqué de tanta actividad en la aldea.
"Es una vieja historia: hace
justamente cincuenta años un clérigo malvado y servidor devoto de Nagor
mantenía su tiranía en ésta parte de las Darlans. Todos los que intentaban
enfrentarse a los abusos del terrible Trasdor, pues así se llamaba el tirano,
desaparecían sin dejar rastro. Los impuestos que nos hacía pagar eran
desorbitados y hasta fueron asaltados muchos viajeros.
Un día como hoy todos los
hombres valientes de este pueblo que aún quedaban fueron a pedir justicia a
Holgart. El resultado fue que los soldados vinieron y apresaron al tirano entregándolo a la justicia
popular. Las gentes del pueblo, llenas de odio, lo quemaron en una pira a las
afueras del cementerio. Dicen que entre gritos de rabia y dolor el malvado juró
que algún día retornaría para vengarse. Pero ya se sabe, los muertos,
muertos están. Se cuenta también que en sus tiempos de fechorías Trasdor amasó
un enorme tesoro que está escondido en una cueva no muy lejos de aquí,
siguiendo el camino del cementerio, al otro lado de la montaña. Desde luego
nadie la ha buscado por temor del gigantesco dragón que dicen guarda la entrada
de la cueva y que despertará cuando alguien penetre en ella. )Cómo? )Ya se van? )Sin cenar? )De noche? )Qué mosca les ha picado?".
El sol ya se había puesto. Cansados,
soñolientos y con los estómagos vacíos nos alejábamos lentamente de la aldea.
Cuando estábamos en una altura, a algunos centenares de metros de la misma,
Nomeakuerdo abrió la boca y dijo con un suspiro:
- Lástima -dijo- De la cocina de la
posada salía un olorcillo a potaje como el que hacía mi madre.
- Las camas eran limpias y parecían
cómodas -dijo Odreukaemon, el enano.
- Los precios eran razonables -dijo
Shalt Ymbanqui.
- (Hey! (Fijaos! (La gente del pueblo se dirige hacia el
cementerio iluminándose con antorchas! -dije yo.
- Llevan presentes y regalos con los
que honrar a sus muertos -dijo Xavi S.
- )Qué muertos? -dijo Adolfo- Desde aquí puedo ver que las tumbas están
vacías. Alguien ha cavado recientemente en ellas.
- Sí -contestó Nomeakuerdo- Los
lugareños acaban de darse cuenta (7).
- Fijaos en el bosquecillo que hay a
medio camino entre el cementerio y la aldea )no distinguís unas siluetas humanoides entre los árboles? -añadió
Odreukaemon, el enano.
- Sí -contestó Nomeakuerdo- Los
lugareños acaban, otra vez, de darse cuenta (8).
- Estooo )que tal si os fijáis en lo que tenemos delante, cortándonos el
paso? -comentó con voz trémula Shalt Ymbanqui.
Todos giramos lentamente las
cabezas... para ver a cerca de una veintena de siluetas, moviéndose con la
característica rigidez de los zombis, avanzando en línea recta hacia nosotros
y, simultáneamente, empezando a realizar una maniobra envolvente que, sin duda,
habían aprendido en la Academia Militar Para Zombis de Punta Oeste.
Continuará...
(1) Xavi S.
(2) Edu D., Edu M. y Alex, respectivamente.
(3) Ernest U.
(4) A veces pasa que, por avatares del Destino,
compartes parte de tu vida con alguien del cual no te acuerdas del nombre.
(5) Fûtvölín: Especie de juego que hay en algunas
tabernas de Trid y Holgart. Básicamente consiste en golpear una bola de marfil
con una de las once figuritas de metal de forma humanoide que controla cada
jugador, las cuales son accionadas por éste a través de unas varas metálicas.
El objetivo de cada jugador es introducirla en el agujero del contrario tantas
veces como le sea posible. Su origen se remonta a la noche de los tiempos.
Quiere la tradición que uno de los equipos de figuritas esté siempre pintado de
blanco y el otro de rojo y azul: una persona que empezase jugando con uno de
los dos equipos siempre seguirá jugando con ese equipo y no cambiará de colores
durante toda su vida, pudiéndose dar el caso de que, en una misma familia, haya
jugadores fanáticamente partidarios del color blanco o del rojiazul. También es
costumbre gritar (GOL! cuando uno de los
jugadores consigue introducir la pelotita en el agujero del contrario. Aunque
el significado de ésta palabra es bastante oscuro, se sabe que los trolls de
Dur-Uruk gritan (Ghôl! cuando consuman el
acto sexual; el célebre sabio y filólogo Rigobertus El Entredicho quiso
relacionar ambas palabras sin éxito (principalmente porque los trolls macho de
Dur-Uruk arrancaron lentamente los miembros del sabio cuando éste intentó, sin
éxito, colarse en una de sus cavernas en plena época de apareamiento).
(6) El nombre era un poco ilógico, puesto que en el
rótulo de entrada se veía un jabalí cocido con una manzana en la boca y encima
de una bandeja, estado en el que, creo, un jabalí es del todo infeliz.
(7) Desde aquí se oían sus gritos de asombro y
miedo.
(8) Las siluetas, moviéndose con la característica
rigidez de los zombis, empezaron a salir del bosquecillo y atacar a los
primeros aldeanos que volvían al pueblo.