AURYN

CLUB DE ROL

Las aventuras de Legolas, el elfo

por  Jordi Cabau

HA SIDO UN SUEÑO SIN HABER DORMIDO Capítulo 141

 

Grupo Salvaje 30 Parte

 

          Avanzando por el bosque cautelosamente (1) con los caballos cogidos de las riendas pronto encontramos a nuestros compañeros, los cuales al parecer no habían tenido más suerte que nosotros dos en sus encuentros nocturnos en el bosque (2). Nos habíamos separado en tres grupos: lo sucedido al primero, formado por Shalt y yo, ya es conocido. El segundo grupo, formado por los elfos Adolfo y Nomeakuerdo, no había podido escapar de los chombis que intentaron cerrarnos el paso en el camino y habían tenido que abrirse paso a través de éstos a espadazo limpio, escapando malheridos del encuentro. El tercer grupo, formado por el clérigo Xavi S. y el enano Odreukaemon habían podido huir de los zombis al igual que Shalt y yo, pero se habían dado de manos a boca con un pequeño grupo errante de chombis del cual se desembarazaron gracias a la expulsión de algunos de los mismos por parte de Xavi S. y a la expulsión del resto hecha por el enano (3).

          Después de informarnos de nuestros respectivos encuentros (4) buscamos un lugar tranquilo para curar a los heridos y hablar, encontrando un claro en el bosque que era un buen lugar. Mientras un par de nosotros se encargaba de vigilar el perímetro del claro tuvo lugar la siguiente conversación:

          - )Y ahora qué hacemos? -dijo Nomeakuerdo.

          - Este bosque está infestado de chombis -dijo Odreukaemon.

          - Yo hago lo que diga Legolas -dijo Shalt.

          - ...mumble... -contesté

          - El posadero habló de una cueva en la colina a la que nadie se acercaba porque creían que había un dragón -comentó Adolfo- Si nadie se acerca, ese lugar es un buen sitio para esconderse.

          - Puede que exista el dragón -replicó Xavi S.

          - Lo que está claro es que este bosque está plagado de chombis -contrarreplicó Odreukaemon- y entre un "puede haber" y un "haberlos", prefiero el primero. Total...

          - (NO LO DIGAS! -grité.

          - ...)qué podemos perder? -acabó Odreukaemon.

          - ... lo dijiste. Tuviste que decirlo. Maldito enano cerebro-de-nuez...

          Poco después encontrábamos la entrada de la cueva sin que por el camino nos hubiésemos tropezado con más chombis.

          - Parece que no hay nadie... -observó Xavi S.

          - Pues adelante -contestó Nomeakuerdo, que fue el primero en entrar.

          - Curioso -dijo- Parece habitada. Igual hay trampaaaaaaaaaaaaaaaassss

          Nomeakuerdo había desaparecido por una trampilla que había en el suelo, la cual se había abierto nada más pisarla. En un desesperado esfuerzo intentó agarrarse al borde del pozo cuya tapa era la trampilla, pero falló.

          - (Nomeakuerdo! -gritó Adolfo- )Te has hecho daño?

          - (Todavía noooooooooooooooooooooooooooooooooooooo! -fue la último que le oímos decir.

          - (CHOF!

          Ya sólo quedábamos cinco.

          Proseguimos nuestro avance tanteando el suelo con nuestras espadas, en previsión de otras trampillas que nos hiciesen jitillos, hasta llegar a una gran sala circular en la que, al otro lado de la misma, había una salida. Como única decoración las paredes tenían unas losas de piedra trapezoidales puestas verticalmente a nivel del suelo, la forma y el tamaño de las cuales recordaba (5) vagamente la tapa de un ataúd.

          - ... noventa y siete, noventa y ocho, noventa y nueve y (cien! -contó Xavi S.- Cien adornos de piedra en forma de tapa de ataúd. Me pregunto para qué servirán.

          - Por cierto -dije- )qué es ese ruidito?

          - )Qué ruidito? -dijo Odreukaemon.

          - Ese -añadió Adolfo.

                Cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric cric...

          - (Ah, ése! -respondió Odreukaemon- (Que curioso! Suena exactamente igual que cuando una pequeña puerta de piedra trapezoidal cuya forma y tamaño recuerda (5) vagamente a la tapa de un ataúd se abre lentamente empujada desde dentro por un ser de ultratumba: pero no puede ser, harían falta muchas pequeñas puertas de piedra trapezoidales cuya forma y tamaño recordasen (5) vagamente a la tapa de un ataúd y muchos seres de ultratumba empujando para reproducir exactamente ese sonido... (eh! )adonde vais? (esperadmeeeeeeeeeeee!

          La siguiente sala era bastante extraña: aparte de estar decorada con una doble hilera de columnas de aspecto nada amenazador, y de tener una salida al otro lado, no había nada más que llamara la atención.

          - Curioso lugar -dijo Adolfo.

          - Sí -respondió Odreukaemon- Por cierto, y por si no os habías dado cuenta, esta cueva es de origen volcánico (OH! -exclamó el enano.

          - (AH! -exclamó Adolfo el elfo.

          - )Que pasa? -dijimos el resto.

          Transcurrieron unos breves instantes de silencio, en los que Odreukaemon y Adolfo permanecieron mirándose detenidamente.

          - )Qué me has hecho asqueroso elfo? -dijo Adolfo el elfo a Odreukaemon el enano.

          - )Qué me has hecho tú asqueroso enano? -dijo Odreukaemon el enano a Adolfo el elfo.

          - )Pero que pasa? -dijimos el resto.

          - Ha sido éste -respondieron al unísono Odreukaemon el enano y Adolfo el elfo- no sé cómo lo ha hecho pero ahora yo soy él y él es yo.

          Tras unos instantes de breve y acalorada discusión llegamos a la conclusión de que, aquella sala, tenía la extraña facultad de intercambiar las )almas? de los aventureros que penetraban en ella, y de que eso es lo que precisamente les había pasado a Adolfo y Odreukaemon. Ahora Adolfo se hallaba en el cuerpo de Odreukaemon y Odreukaemon se hallaba en el cuerpo de Adolfo.

          - )Qué podemos hacer? -dijeron a la vez los afectados.

          - No sé -respondió Xavi S.- Tal vez en Holgart haya algún poderoso clérigo de mi orden que... por cierto )que es ese ruidito que proviene del pasillo por el que acabamos de entrar y que lleva a la sala donde se hallaban aquellas losas de piedra trapezoidales puestas verticalmente a nivel del suelo, la forma y el tamaño de las cuales recordaba (5) vagamente la tapa de un ataúd?

                Squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech squeech...

          - (Ah, ése! -respondió Odreukaemon, ahora en el cuerpo de un elfo- (Que curioso! Suena exactamente igual al ruido que haría un ser de ultratumba que hubiese salido de detrás de una pequeña puerta de piedra trapezoidal cuya forma y tamaño recordase (5) vagamente a la tapa de un ataúd al arrastrar los pies: pero no puede ser, harían falta muchos seres de ultratumba que hubiesen salido de detrás de una pequeña puerta de piedra trapezoidal cuya forma y tamaño recordase (5) vagamente a la tapa de un ataúd arrastrando los pies para reproducir exactamente ese sonido. Por cierto, cada vez se oye más fuerte... (eh! )adonde vais? (esperadmeeeeeeeeeeee!

          El nuevo pasillo por el que avanzábamos (6) desembocó, tras un recodo, en una puerta cerrada. Recuerdo perfectamente que nuestro Destino Marcado había insistido en que la puerta estaba "cerrada".

          Odreukaemon, que pese a encontrarse actualmente ocupando el cuerpo de un elfo no parecía que se hubiese contagiado en absoluto de la inteligencia que suele distinguir a los miembros de dicha raza, la emprendió a hachazos con la puerta.

          - (Cerrada! (Tenía que estar cerrada! (Precisamente ahora! -murmuraba mientras hacía saltar con su hacha la madera que había junto a las bisagras que sostenían la puerta.

          - )Cerrada? (Hummmm! (Espera un momento! -le dije a Odreukaemon mientras accionaba el pomo de la puerta y ésta se abría sin esfuerzo, mostrando al otro lado una sala vacía octogonal con una puerta idéntica al otro lado- Recuerda enano "cerrada" y "cerrada con llave" no es lo mismo -dije con una sonrisa.

          - Grrrr... listillo... grrr... -rezongó el híbrido de cuerpo de elfo y mente de enano.

          - (Ya están aquí! -gritó en ese momento Xavi S.

          Efectivamente, al retrasarnos intentando abrir la puerta al "sistema enano" habíamos dado tiempo a los seres de ultratumba que habían salido de detrás de las pequeñas puertas de piedra trapezoidales cuya forma y tamaño recordaba (5) vagamente a la tapa de un ataúd a alcanzarnos. Los seres de ultratumba y bla, bla, bla... tapa de ataúd, empezaron a doblar el recodo del pasillo, haciéndose visibles a nuestros ojos...

 

 

                                                                                                Continuará...

 

 

 

 

(1) En mi caso la cautela incluía no quitar ojo a lo que hacía Shalt Ymbanqui, mi nuevo )amigo? del alma.

(2) En realidad habían tenido menos suerte.

(3) Esta segunda expulsión hecha a base de hostias.

(4) Respecto a nuestro encuentro sólo conté a mis compañeros que nos habíamos cruzado con tres tipos, describiendo el aspecto de éstos y omitiendo lo demás. De haber sabido el resto del grupo que Shalt era adorador de Gainor no sé que suerte habría corrido éste. Shalt no dijo nada cuando describí el encuentro con el es-pez-luz-nan-te trío.

(5) muy poco

(6) Corriendo mientras, tras nosotros, se oía cada vez más cerca el ruido que harían al arrastrar los pies muchos seres de ultratumba que hubiesen salido de detrás de montones de pequeñas puertas de piedra trapezoidales cuya forma y tamaño recordasen (5) vagamente a la tapa de un ataúd.